Extraño llevarte a pasear por el mundo, por las playas, los bares, las cafeterías, balcones, parques.. por mis pequeños universos.
Extraño apagarte en miles de ceniceros diferentes y saber que en un rato nos volveremos a ver , cara a cara y enamorarnos nuevamente.
Porque cada vez que te enciendo, entrás adentro mío y me haces el amor de una manera holística, espiritual y poco mundana.
Llenabas mis pulmones vacios, los cargabas de sentido , les dabas de comer.
Tu sangre es la nicotina y ella se metió en mi cuerpo y no quiere salir, se mimetizo con la mía, mis venas la estrangulan con sólo pensar que no estarás más adentro de ellas, tratan de absorver lo mas posible esa algarabía, ese éxtasis que le dabas a mi alma.
Mis músculos se contraen y tiemblan al predecir tu ausencia en los próximos días.
Mis labios se pegan , luchan por no recibir tu dosis , hinco los dientes con fuerza , no quiero que me hagas tu esclava.
Tengo la sed que tenía el primer ser humano al pisar la tierra, pero no encuentro ese río donde hidratar mi mente de tu veneno.
Hace cinco días te dije que no te quería mas de amo, que me saques las esposas, ya fue suficiente.
Diez años de esclavitud causaron estragos en mi mente , surcos en mi piel, nubes negras en mis pulmones y una necesidad de verte la cara cada una hora
Aunque nos hayamos despedido, tan fuerte es tu dictadura que todavía te pienso , yo no soy libre y temo no serlo nunca.
Es curioso que yo sea tu esclava al haberte elegido por voluntad propia pero a vos te elegimos una sola vez y después vos nos elegis a nosotros todos los días.
Eras mi Dios, te veneraba con cultos extrañísimos todos los días, te convidaba de mi café y de mis comidas.
Te quiero ahogar como ahora lo estás haciendo conmigo, no quiero morir con vos en mi boca ni quiero llevar un tubo de oxígeno a cuestas que me recuerde lo insaciable que fuistes.
Basta de querer meterte en mi cabeza, morite de una vez, ya tenes demasiados súbditos en el mundo ¿Para qué me querés a mí?
Por ahora no he constatado que la vida del no fumador sea tan gloriosa como todos proclaman, me parece una mierda. Necesito tus subidones, mis espacios de reflexión pero no quiero depender mas de vos ni de nadie, quiero poder morir sin tu humo embarazandome quiero que mis hijos no huelan tu olor a muerte quiero que ellos no sean tus súbditos.
Quiero poder disfrutar de un desayuno sin que me llames a los gritos para que nos encontremos.
Quiero poder correr y no sentir tus manos estrangulandome los pulmones.
Quiero ser libre.
Majo Della Sala
3 respuestas a “Deshabituación tabáquica”
Me encanto majo esta increíble y según lo entiendas no solo puede tratarse del cigarro, felicidades
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Jamás leí tan elocuente descripción, jamás me sentí tan comprendido, bravo!!! Ole a tan gran escritora que ha sabido describir a quien fuera nuestro amante tóxico!!
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Muchas gracias😘
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