Arturo


Siento como el odio se inocula en mis venas , abre los portones de mi sangre y se esparce con vertiginosidad drástica. Llega a mi mente y la encapsula , transformándola en monstruo de cuatro cabezas.

Me siento un sujeto líquido sin materia ni espíritu , una hormiga que danza porque la han pisado y quiere sobrevivir.

Soy ese producto desechable que concibe el monstruo , una luz negra intermitente.

Mis extremidades quieren desprenderse de mi cuerpo , aborrecen aquello que los sostiene.

La saliva de mi boca es escasa , se la ha llevado un grito desesperado. Mis ojos llenos de agua , quieren explotar.

Soy el sujeto tácito de mi existencia, he perdido la identidad en algún naufragio pasado.

Me pienso y me aborrezco porque me pienso.

Caminar resulta una osadía , me pesa la cabeza por el monstruo que degluta mi existencia.

Uñas carcomidas por el veredicto de una condena subjetiva.

Este transcurrir se tornó efímero.

El viento roza mi cara , el monstruo se altera.

Me he intoxicado y aquí estoy vomitando mis toxinas en una hoja manchada con café.

Majo Della Sala.


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