Daniela


Uñas carcomidas por una ansiedad devastadora, cuerpo famélico abrasado por un huracán de tormentos.

Su alma , corrompida por el poder hipnótico del destino se hunde en un agujero sádico, el cual es de muy fácil entrada y dificultosa salida. La depresión paraliza su apetito irascible y fomenta el concupiscible para tapar artificialmente un vacío existencial.

Quiere romper las cadenas de su pesadilla pero se percata de que no son resabios de lo onírico. En esta intención que la apabulla grita con desenfreno cual bestia enjaulada sin aperitivos.

La esperanza está enterrada en algún territorio del oeste , sabe cuando la perdió y ese saber le coarta su tan vanal existencia.

Recuerdos del antaño le cachetean el semblante, la violencia del pasado es inminente.

Busca en extraños recovecos una dosis de alegría pero su tarea no es fructífera porque la oscuridad esconde en sus potentes garras la llave para emerger de ese estado paralítico.

Su mente es su enemiga , ese laberinto repleto de bifurcaciones letales.

Su corporeidad es solo un artificio , ella es lo que le ordena su diablo interno de el cual es fiel sumisa.

Majo Della Sala


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